MONOGRÁFICO SOBRE LA CRISIS



En la sección "Opiniones Libres sobre la Crisis" iremos recopilando artículos diversos relacionados de una u otra manera con la crisis económica actual y que nos han parecido interesantes. Se trata de eso, de opiniones libres de personas de distintos ámbitos, no necesariamente identificadas o coincidentes con el entorno de Los Verdes y la Ecología Política. Incluso en el caso de artículos firmados por miembros de Los Verdes debe entenderse que no siempre se tratará de la opinión de Los Verdes como colectivo, sino de puntos de vista personales.

Si quieres contribuir con tu propia opinión o recomendando la inclusión de algún artículo que hayas leído, escríbenos.




OPINIONES LIBRES SOBRE LA CRISIS
ÍNDICE
 
- Recortar sobre todo a los políticos. Por Arturo López Gallego.

- Reaccionemos contra el Desgobierno de España. Por Esteban de Manuel Jerez.

- Grecia: todo, incluso armas. Por Florent Marcellesi.

- Lo que está pasando (Reloaded). Por Santiago Niño Becerra.

- El primer aviso. Por Ramón Luengo Ruiz.

- El Apoyo Mutuo. Por Jesús Gómez Romero.
RECORTAR SOBRE TODO A LOS POLÍTICOS
 Arturo López Gallego, biólogo, naturalista y escritor
19-5-2010

   Los funcionarios generalmente se consideran afortunados en los tiempos que corren por tener un trabajo fijo. Pero conste que han aprobado unas oposiciones y se han preparado algunas más; o sea normalmente nadie les ha regalado nada (por regla general). La mayoría han estudiado primaria, y/o secundaria, bachillerato o una carrera media o superior, además de inglés, y otras decenas de cursos para completar sus currícula. Lo habitual, es que cueste mucho trabajo superar una oposición. Pero es algo que está al alcance de todos y cualquiera puede intentarlo.

   Dicho esto, también hay que resaltar que muchos funcionarios están de acuerdo con que se les recorten los ingresos en tiempos de crisis; son solidarios con la sociedad, y muchos creen (creemos) que se pueden apretar un poco.

Cualquiera político

   Pero es muy injusto que solo sean los funcionarios y laborales de a pie de la administración pública los que se ajusten; hay mucho más donde recortar. Empezando por la gran cantidad de cargos electos y no electos de los partidos políticos. Miles, si no millones en España. Alcaldes, concejales, senadores, diputados nacionales, diputados autonómicos, diputados provinciales, directores generales, secretarios de estado, asesores… ¿para qué seguir? De sobras es conocido que en cualquier pueblecito de nuestra geografía hay cargos liberados a cual con menor preparación (hay también casos honrosos en que no es así, pero seguro que no llegan ni al 5 %). ¿Por qué no se regula esto? ¿Por qué no se establecen niveles de salarios dietas, etc.? Es muy sencillo; para localidades de hasta mil habitantes; sueldo máximo de una determinada cuantía. Localidades de hasta cinco mil habitantes; sueldo de otra cantidad,… así hasta llegar a ciudades como Madrid o Barcelona, con el máximo de sueldo y dietas  para sus ediles, aunque desde luego no la inmoralidad que cobran. ¿Cargos liberados?; pues como mucho uno, o dos o tres, dependiendo del tamaño o de la dificultad del municipio (la dificultad puede medirse por su extensión, por la cantidad de pedanías, por su tamaño de población). No es muy difícil, lo que no parece haber es ganas de regularlo, así cada cual hace lo que le da la gana y coloca a quien quiere. Muchos de ellos, gente que previamente tenían un trabajito y de golpe se colocan un sueldo de medio millón (de pesetas) al mes, que no lo verían en su vida si no es a base de medrar, de peloteo, de subir en el partido hasta alcanzar la cumbre y conseguir salir elegido en las elecciones. Los casos son a cual mas bochornoso: concejales de cultura que no han acabado la EGB, ministros (¡ministros!) sin estudios universitarios o alcaldes (ex-obreros) que no dudan en decir en público que con Franco íbamos de maravilla. Pero bueno, a estos últimos al menos se les vota; su puesto es legítimo, aunque ello no debe dar carta blanca para ponerse con toda la cara del mundo un sueldo vergonzoso. Si miramos hacia las alturas, para que hablar de los famosos asesores… ¿Por qué no se regula esta profesión? Pobrecillos, ¿no tienen entidad para ser regulados? Es que si se regulara se descubriría la morralla que pulula alrededor de los cargos públicos.

   En estas cuestiones los partidos se ponen de acuerdo entre sí, sean del signo que sean; aquí no caben ideologías. Tú me arropas, yo te arropo, nosotros nos arropamos. Mientras el derroche de las administraciones es imparable. Y la culpa para los funcionarios.

Tantas administraciones

   En España hay cinco administraciones: Estado, Autonomías, Diputaciones, Mancomunidades y Ayuntamientos. Sí, ya sabemos que las tres últimas se llaman administración local, pero no es normal que existan estos tres escalones locales, cuando en otros países hay sólo uno. No son una sola administración realmente; no hay posibilidad (o sí si tienes enchufe) de pasar de la diputación a un ayuntamiento (o viceversa) si apruebas una oposición en un sitio o en otro.

   Hay que tener en cuenta que hay además una administración superior más, la de la Unión Europea, y otra camuflada como asociación a nivel comarcal que serian los Centros de Desarrollo Rural (Ceders), que hacen un trabajo administrativo publico con fondos casi exclusivamente públicos. No es descabellado pensar que estos siete niveles casi podrían reducirse a tres; Estado, Autonomías (uniéndose aquí autonomías, diputaciones, mancomunidades y ceders) y Ayuntamientos. Las autonomías adquirirían una función importante como apoyo de los municipios y las administraciones de los ayuntamientos podrían también adquirir una mayor importancia de la que ahora tienen (nos referimos a los pequeños porque los grandes están bien preparados). Realmente los trabajadores públicos quedarían más o menos como están, pasando a estar adscritos a otras administraciones en algunos casos. Quienes perderían serian los políticos. Ese es el problema; esto es lo que les para para cambiar la mastodóntica administración publica; ¿para que necesitamos tantos diputados, tantos carguitos, con sus dietas, sus viajes, sus comidas, sus vehículos oficiales….? Entre ellos se apoyan, no lo van a cambiar porque no les interesa quedarse sin ese nicho ecológico.

La consolidación de los ingresos de por vida

   ¿Por qué lo de la consolidación de los complementos económicos de los puestos que son nombrados por libre designación en niveles equivalentes a los del puesto que desarrollaron a dedo? ¿Por qué una persona que haya trabajado dos años como director general ya tiene consolidado un mínimo de nivel 30 (un sueldazo que ya querrían muchos) para toda la vida? ¿Por qué puede tener un político-funcionario (un hibrido, que también los hay: un infiltrado) la facilidad de tener ese sueldazo para toda la vida por haber servido como director general al menos dos años? Incluso existe la opción de crearles un puesto a su medida una vez que cesan. Como jefes de servicio como mínimo (inventados estos servicios en la mayoría de las ocasiones para colocar a estos defenestrados). ¿No se puede recortar aquí señor Zapatero? Esto no es que sea derroche; esto es un autentico robo o mangoneo. Esto si que es una pasta que se va con toda la cara del mundo. Así se entienden las reverencias y los peloteos para conseguir ser el objetivo del dedo benefactor del presidente. Un funcionario no avanza en su escala o en otras por trabajo; solo si es tocado por la mano de Dios. Pero claro, son ellos y ellos; ¿como van a querer cambiar el sistema?

Otras vergonzosas consolidaciones

   Hay otros que consolidan sus puestos de forma más oscura y camuflada. Se trata de los ex-alcaldes, ex-concejales, ex-consejeros (los que no eran previamente funcionarios). No hay ninguno que vuelva a su anterior trabajo, cuando deja de ser alcalde. Claro, ¿como va a volver un alcalde de obrero a una fabrica, o a ser cartero después de estar acostumbrado a ser el mandamás y a estar rodeado de gente sonriente y haciéndoles reverencias? Sus amiguetes que fueron colocados por ellos en algún cargo ahora son los que se encargan de devolver el favor y re-colocarlo en otro cargo… Claro muchos muchos de estos puestos son absolutamente inventados; inexistentes con carácter previo a la necesidad de colocar a su amiguete al que le deben el favor y no pueden rebajarse a ser de nuevo obreros (conste que es muy honroso ser un obrero; a los que no se lo debe de parecer es a esta caterva de semi-jubilados que se resisten a serlo y a volver al tajo).

   Lo de los políticos no solo se reduce a los sueldos, complementos, etc. Hay que hablar de las cenas, los viajes, los vehículos, etc. No pagan nunca; ni siquiera cuando son “comidas de empresa”, que las pagan todos y cada uno de los asistentes. Todos excepto ellos; ¿o alguien a visto pagar alguna vez a un consejero, a un director o a un presidente? Nunca utilizan sus vehículos, por supuesto (no nos referimos a asuntos oficiales), y no se andan con tonterías a la hora de las características de sus cochazos. Lo de los viajes y las dietas es ya para llevarse las manos a la cabeza.

Empresas públicas y otros derroches para asegurar la permanencia

   ¿Y las televisiones y radios públicas? ¿y los folletos y revistas?… ¿no se puede prescindir de ellas? Por poner un ejemplo, lo de la revista “Imagen de Extremadura” es absolutamente impresentable, publicitándose además como la de mayor tirada de Extremadura… ¿no lo va a ser, si es gratuita? Si dependiera de que la gente la comprara habría que ver la tirada que tendría. No es de risa, porque es un absoluto escarnio. Alguna vez alguien destapará lo que se esconde detrás de esto; quien se está forrando (seguro que perfectamente justificado documentalmente, en esto son muy listos), a quién se está beneficiando. A qué empresas. No de forma delictiva pero sí de una manera vergonzante. En la revista (o panfleto) siempre la misma gente (puntualmente meten algo no sospechoso para disimular), siempre tendenciosa; ¿y porqué no se distribuye principalmente fuera de Extremadura, si lo que se persigue es publicitar la imagen de Extremadura? Porque ese no es el objetivo real. No. Lo que se persigue es ensalzar los logros políticos (hacer campaña, vamos); igual que en los telediarios y otros programas de las televisiones y radios.

Externalización innecesaria de servicios

   Enlazando con esto hay que hablar de la externalización de los servicios, de las contrataciones de empresas para hacer trabajos que pueden hacer los funcionarios, mientras hay trabajadores públicos con los brazos cruzados en los despachos. Lo cual además hace que la fama de los funcionarios disminuya a la misma velocidad que aumentan las consultoras pululantes como moscas alrededor de un pastel. Los que más y los que menos se han encontrado con gente de empresas sentados codo con codo, sin saber de donde han salido de pronto. ¿Se llegaran a contratar maestros de empresas privadas para dar clase en los colegios públicos mientras que los maestros funcionarios les miran como hacen su trabajo? Suena a risa, pero no es una broma; esto se hace en muchas escalas y puestos administrativos desde hace tiempo. Esto además no solo afecta a la duplicidad de trabajos y al amor propio de los funcionarios. En muchos de los casos los trabajadores de las empresas hacen trabajos ilegales; reciben documentos de los administrados que deben ser registrados oficialmente y que no lo son, entre otras cosas porque ellos no pueden registrar (aunque todo lo andarán). Se pueden, se deben hacer contrataciones de empresas pero para hacer trabajos que no pueda hacer la administración, y mucho menos para suplantar la figura que por ley le corresponde a un funcionario público.

   En muchos casos los trabajos son de lo mas innecesario; consultoras que hacen estudios que después se guardan en armarios y que no lee ni usa nadie para nada. Entre otras cosas porque no valen para nada. Porque repiten y copian y pegan lo ya archiconocido. Por poner un ejemplo; el típico estudio sobre naturaleza, o sobre medioambiente que siempre incluye el listado de especies presentes en una zona con una descripción de cada especie; por lo menos 30  o  40 paginas de morralla (en todos siempre aparece este apartado que se pasa de veinte en veinte paginas). Cualquiera puede encontrar ejemplos de la paja que se le mete a estos estudios: logos, dibujitos, etc. o estadísticas idénticas publicadas en los estudios de cada una de las siete administraciones para adornar estudios que no ocuparían 20 paginas ni valdrían mil euros. O páginas webs de cada proyecto, escondida en las macro Webs administrativas, para que no se vean mucho, repitiendo hasta la extenuación, cada vez con un nombre distinto, lo de siempre. No es infrecuente ver trabajos similares repetidos por la misma administración (una diputación o la junta)  incluso, el no va más, repetidos en servicios que dependen de una misma dirección general y que casi desconocían su existencia entre ambos servicios.

   En fin, podríamos seguir buscando derroches y proponiendo recortes, pero esa es la función de ellos y de sus amigos infiltrados; mientras lo único que nos queda es denunciarlo y protestar. Al menos, generosamente, les hemos dado ideas de porqué la sociedad valora a la clase politica como el segundo problema mas preocupante de España.


REACCIONEMOS CONTRA EL DESGOBIERNO DE ESPAÑA
 Esteban de Manuel Jerez, arquitecto y profesor titular de la Universidad de Sevilla
   Cualquier ciudadano, sea afín a algún partido o no lo sea, sea del PP o del PSOE, sea simpatizante de un partido parlamentario o extraparlamentario, quizá esté de acuerdo conmigo en que urge reaccionar como ciudadanos ante el Desgobierno de España. Este Desgobierno no supo anticipar la crisis que se avecinaba en época de vacas gordas, lo cual ya es grave, porque el gobierno estaba en posición privilegiada, rodeado de suficientes asesores como para saber que toda burbuja especulativa, como lo era la inmobiliaria, termina explotando.
 
   Un buen gobierno hubiera empezado hace siete años a diversificar el modelo productivo, lo que ahora llaman cambiar el modelo. Y cuando estalló la crisis, un buen gobierno, la hubiera reconocido a tiempo en lugar de negarla y tratar de convencernos de que estábamos en "desaceleración económica". Cuando estalló la burbuja financiera, un buen gobierno hubiera visto la oportunidad de aprovechar la crisis bancaria para recuperar el poder político que sobre la economía venían imponiendo los bancos y los fondos de inversión. Y un buen gobierno hubiera sabido reconocer que la crisis española tenía peculariedades endógenas, debidas justamente de nuestro desequilibrado modelo productivo y de la caída libre del sector de la construcción.
 
   Un buen gobierno hubiera animando a hacer un esfuerzo colectivo, en el seno del G-20, dónde tanto interés mostró en estar invitado, y en la ONU, para crear herramientas de control democrático sobre los movimientos especulativos, los paraisos fiscales, y los organismos internacionales finacieros. Y no hubiera dado un cheque en blanco a los bancos para luego rogarles que por favor prestaran dinero a las pequeñas empresas y a las familias.
 
   Un buen gobierno se hubiera dado cuenta de que necesitábamos lo que el neoliberalismo, adoptado como “pensamiento único”, les había hecho creer que sobraban: bancos públicos, particularmente el banco hipotecario.
 
   Y un buen gobierno no hubiera malgastado los fondos públicos, ya escasos, en adoquinar España, en nombre del Plan E, de forma precipitada, para un año después darse cuenta de que las arcas estaban vacías y la inversión en adoquines no había servido para avanzar hacia un nuevo modelo económico,
 
   Y un buen gobierno hubiera tomado la iniciativa para equilibrar las cuentas, incrementando los ingresos y reduciendo los gastos, a través de un gran pacto de estado, de un nuevo contrato con los ciudadanos.
 
   Pero no tenemos un buen gobierno, más bien tenemos un  desgobierno. Un desgobierno que ha vuelto improvisar medidas por presiones externas, de forma precipitada e injusta. Es injusto e indigno reducir los fondos de cooperación al desarrollo. Significa que este desgobierno nunca ha entendido la importancia de la cooperación al desarrollo para avanzar hacia un mundo más justo, diferente. Es injusto congelar las pensiones y es injusto reducir el salario a los funcionarios. No es que no se pueda hacer. Pero no son las principales ni las primeras medidas a tomar. Portugal, sin ir más lejos, no lo ha hecho. Y Portugal, sin ir más lejos, a tomado las medidas que ha considerado oportunas por acuerdo nacional.
 
   Las medidadas tomadas por el Desgobierno de España son injustas porque recaen casi exclusivamente en quiénes menos han influido en generar la crisis. Esta crisis la han generado los especuladores, del ladrillo y de los fondos de inversión, con gravísima responsabildad de los bancos y connivencia grave de los ayuntamientos y el estado. No han sido los funcionarios  sino los políticos. Los funcionarios saben bien cómo se podría ahorrar gasto público en la administración, pero no les han preguntado. En plena crisis se ha seguido malgastando, con "cultura" de nuevos ricos.
 
   Los ciudadanos, sean o no funcionarios, sean o no pensionistas, no deberíamos permitir que siga este Desgobierno. Si yo fuera del PSOE sería el primer interesado en dar el mensaje a la sociedad de que necesitamos elecciones generales y que no se presentará Zapatero. Si no lo hacen tendrán que pasar por la oposición y se lo habrán ganado a pulso. Pero eso no me preocupa. Me preocupa que este desgobierno de neoliberal de tinte rosa, tenga un discurso tan inconsistente. Y que la consecuencia del mismo sea una grave quiebra democrática. Aquí no gobierna nuestro Desgobierno: gobiernan los mercados financieros. Y ellos, los que nos desgobiernan, lo saben pero no tienen en el coraje de admitirlo. Ciudadanos: nos toca reaccionar contra este Desgobierno. Nos va mucho en juego. No sólo estamos perdiendo los empleos y las empresas, estamos vaciando de contenido la democracia. Y si no reaccionamos la perderemos. Ya casi la hemos perdido.

GRECIA: TODO, INCLUSO ARMAS
 Florent Marcellesi, co-portavoz de la Coordinadora Verde
23-5-2010   

   En 2001 la Unión europea lanzaba una iniciativa hacia los países más pobres llamada “everything but arms” (“todo menos armas”) destinada a intercambiar con esos países todo tipo de productos excepto armas. Diez años más tarde y para rescatar a Grecia, la Unión Europea regresa con un concepto por desgracia algo cambiado que sin duda marcará la jurisprudencia: “Todo, incluso armas”.

   Desde una visión pacifista y de los derechos humanos, no deja de sorprender el nuevo enfoque europeo. Si bien es cierto que por razones de solidaridad y necesidad evidentes la Unión Europea debía de sacar adelante un plan de ayuda, las condiciones socio-económicas impuestas a uno de los países más tocados por la crisis financiera resultan totalmente contrarias a planteamientos de paz y justicia. Grecia es uno de los países más militarizados de la UE. Cuenta con 100.000 soldados sobre una población de 11 millones de habitantes (mientras Alemania tiene 200.000 soldados sobre una población de 82 millones y España unos 130.000 para 46 millones de habitantes). Dedica el 3.3% de su PIB a gastos militares, sobre todo debido al conflicto en Chipre con Turquía. El gasto militar detallado en Grecia es secreto de Estado, y se ha estado maquillando junto con las cuentas del país.

   Pero sobre todo, Grecia es el quinto comprador de armas del mundo, comprando más de la mitad de su arsenal a Francia y Alemania, los mismos que hoy le piden recortes sociales y ajuste estructural. En la última cumbre de la OTAN en París, como desveló el coportavoz de Los Verdes en el Parlamento europeo Daniel Cohn-Bendit, el presidente griego Papandreou se reunió con el gobierno francés que le dejó claro que las ayudas a Grecia estarían condicionadas a los contratos de armamento firmados por el gobierno de Karamanlis. Desde entonces, Grecia se ha visto obligado a confirmar varios miles de millones de euros en contratos de armamento para submarinos alemanes, helicópteros y fragatas franceses, aviones franco-alemanes. En un afán de transparencia, ¿harán públicos Francia y Alemania estos “contratos odiosos” con Grecia?

   Las “locomotoras” europeas están ejerciendo sobre Grecia un verdadero chantaje, y también sobre otros países como Albania. ¿Para qué necesitan los países en crisis o los más desfavorecidos aumentar su gasto en asuntos militares? ¿Mejora el bienestar de los países exportadores de armas o su propia seguridad nacional?

   En el primer caso, países como Francia o Alemania –o España— no pueden pretender abanderar la defensa de los derechos humanos y de la paz mundial a cambio de la defensa de sectores nocivos para la sociedad, como puede ser el sector armamentístico. Señor Sarkozy y Señora Merkel: en vez de pedir recortes de gastos sociales ¿no estarían Francia y Alemania dispuestas a reducir sus ingresos por partidas militares para que Grecia no deba recortar derechos a sus ciudadanos?

   En cuanto a la segunda parte de la pregunta, si Grecia tiene hoy ese gasto militar desproporcionado, es en gran parte a causa del conflicto en Chipre. Grecia debería de recortar su gasto militar inmediatamente y reducir así su deuda externa, a costa por supuesto de que Francia y Alemania no reciban ese dinero y empiecen a generar una economía sostenible. En este marco, la pacificación en Chipre es una herramienta de bienestar social en Grecia. Por otro lado, la UE, que ha sido cómplice por inacción y por tener una política errática e hipócrita en la zona, tiene como deber y prioridad poner todo su peso para arreglar el conflicto turco-griego en Chipre. Dicho de otra manera, en vez de una Europa comercial todo poderosa, necesitamos una Europa política, con mucha visión de futuro.

   Ahora bien, la nueva doctrina europea “todo, incluso armas” va a tener unas consecuencias sociales directas desastrosas, y no precisamente pacíficas como ya lo mostraron las últimas revueltas violentas en Grecia. El plan de ajuste estructural promovido por Alemania y Francia cuyas medidas no dejan de parecerse a las de Zapatero (disminución de los sueldos en la administración pública, retraso de la edad de la jubilación, etc.), es particularmente chocante ya que una vez más se está socializando las pérdidas económicas en tiempo de crisis entre las capas sociales más humildes. Tras haber repartido al máximo los beneficios y ventajas fiscales entre las personas más ricas de Grecia durante el periodo de bonanzas, ahora volvemos a métodos que ni siquiera el FMI defiende en la actualidad.

   Sí, era necesario un préstamo masivo pero no a cualquier precio y no de cualquier forma. En febrero pasado, escribíamos desde el movimiento verde que los estados miembros están en una encrucijada: o bien siguen practicando la no cooperación y corren el riesgo de reventar el acervo europeo, o bien salen de la crisis por la puerta grande mediante la puesta en marcha de nuevas cooperaciones. Es obvio que por “cooperaciones” no se puede entender el refuerzo de un mercado para los países ricos de la UE, donde éstos prestan a los países más pobres para que estos les compren su producción industrial (en este caso de armas) y hacen doble negocio, con la venta y el préstamo.

   Ante este peligroso “todo, incluso armas”, trabajemos por el refuerzo de una Europa política como un instrumento decisivo en la política internacional para salir de la crisis financiera o del conflicto greco-turco por Chipre. Creemos una Europa que sepa ilusionar por su capacidad para enderezar los problemas de la ciudadanía europea y proponer un horizonte de paz y solidaridad.


LO QUE ESTÁ PASANDO (RELOADED)
Santiago Niño Becerra, catedrático de Estructura Económica de la Universidad Ramón Llull
Publicado en El País el 16-8-2009   

   El título les sonará: The Matrix Reloaded (Larry y Andy Wachowski, 2003). Es la segunda entrega de la saga The Matrix, en la que se apunta el camino hacia el desenlace. ¿Hacia dónde apunta el desenlace de la situación que padece hoy la economía del planeta? ¿Qué puede haber más allá del presente? ¿Qué hay más allá de la recuperación, cuando ésta se produzca? Recuperación: ¿cuándo será? ¿cómo será?

   Nadie ha sido culpable de lo que está pasando: la crisis se está produciendo porque se ha agotado un modo de funcionar, un modelo económico y no sólo económico, y para salir de este agotamiento no basta con anfetaminas.

   Dicho de otro modo, no basta con planes de ayuda ni planes de estímulo; porque nos hallamos ante una crisis sistémica. No es el fin del mundo, pero sí será el final de una manera de funcionar. La solución estará en la aparición de algo nuevo, y no en una reedición de lo viejo; no bastará con un lifting de lo antiguo, ni con una readaptación, aquí no vale el "algo debe cambiar para que todo siga igual" de Il Gatopardo.

   Lo nuevo: cambios profundos que alteran las formas de hacer, de actuar. Durante la Gran Depresión también se gestaron cambios sistémicos, y la contribución de esos cambios a la salida de la crisis fue esencial, fundamental.

   La solución que se encontró entonces fue la intervención activa del Estado en la economía, el gasto público como motor económico, la búsqueda del pleno empleo de los factores productivos, del pleno empleo del factor trabajo. Y también el sobredimensionamiento del individuo, la exacerbación del individualismo llevado hasta sus últimas consecuencias; y durante unas cuantas décadas aquellos cambios permitieron que el nuevo modelo funcionara, y que lo hiciera muy bien. También ahora tendrá que haber cambios radicales para hacer frente a la nueva crisis, que también es una crisis sistémica, como la del 29. La pregunta es, ¿en qué consistirá ahora el cambio sistémico, cómo será?

   Pienso que el hiperindividualismo que ha permeado todos los órdenes de la economía, de la sociedad y de la política en estos últimos 50 años tiene los días contados. Un individualismo no sólo en términos de persona, que también, sino de país, incluso de área económica.

   Y pregunto: si ya nos hallamos en un mundo posglobal, ¿qué sentido tiene pensar en términos de persona, de región, de país, de zona? El cambio que se avecina terminará con esa fase individualista de la historia, y traerá consigo la necesidad imperiosa de coordinar grupos, asociar colectivos, colaborar en proyectos comunes. Y toda esa coordinación no habrá que hacerla sólo a cortísimo plazo, sino al revés. ¿Por qué? Porque es infinitamente más eficiente para operar en una atmósfera de recursos escasos, que es la que viene ahora, la del nuevo mundo en el que vamos a tener que movernos.

   Eficiencia: utilización de las cantidades óptimas de recursos a fin de obtener la cantidad necesaria de los bienes que sean precisos. Existencias cero; desperdicios nulos; elaborados innecesarios, ninguno. Producir aquello que sea necesario, en la cantidad conveniente; consumir en la misma medida.

   Tras la Gran Depresión, la solución consistió en aumentar la propensión al consumo para que ese consumo tirase de la producción; y la cosa funcionó. Pero el precio de ese crecimiento ha sido el desperdicio: se ha profundizado en la competitividad desperdiciando de todo, y propiciando la reducción en el precio de los recursos, de las commodities, las materiales, las financieras y las humanas, todas.

   La salida de esta situación está en dar la vuelta al razonamiento: consumir, sí, pero sólo lo necesario; producir, también, pero sólo lo conveniente; y coordinando medidas a nivel mundial.

   Coordinación, asociación, regulación: competitividad, eficiencia y productividad tienden a confluir: un automóvil que usa una sola persona durante una hora diaria no es eficiente; una instalación industrial utilizada al 60% de su capacidad, tampoco lo es.

   En su momento, al ensamblarse aquel automóvil, al construirse esa instalación, se generó PIB; pero ahora hemos de cambiar, porque a partir de ahora un crecimiento del PIB generado por ese método ya no será bueno, porque no será eficiente.

   Extrapolen ustedes, pensemos en la especulación financiera ¿Dónde radica la eficiencia de especular con los tipos de cambio, o con un derivado financiero, o con un puñado de metros cuadrados construidos?

   Hemos agotado un modo de hacer. No lo critiquemos ahora: ha funcionado, pero ahora tenemos que poner en marcha un nuevo modo de hacer que no debe estar basado en algo superado porque sería inútil.

   Hay un pero: algo así siempre tiene consecuencias, unas consecuencias para las que nadie nos ha preparado y sobre las que nadie nos ha informado, unas consecuencias que tendremos que ir aprendiendo sobre la marcha y a las que sobre la marcha tendremos que ir adaptándonos. 


EL PRIMER AVISO
Ramón Luengo Ruiz, co-portavoz de Los Verdes de Extremadura
23-6-2010   

   Aunque parezca extraño, la crisis económica actual no se inició hace dos años, sino que se empezó a gestar en los años 80. Por aquel entonces, los gobiernos de Ronald Reagan en EEUU y de Margaret Tatcher en Gran Bretaña empezaron a dar la vuelta de tuerca definitiva al sistema capitalista basado en el liberalismo económico. Los demás gobiernos, de izquierdas o de derechas, no tardaron en seguir la nueva senda marcada por el poder económico: privatización de empresas y servicios públicos, desmantelación paulatina en Europa del Estado del Bienestar (que con el declive del otro modelo capitalista, el capitalismo de Estado, ya no era necesario mantener)...

   También por aquellas fechas la OCDE instaba a los gobiernos a la "desregulación del sistema financiero". De hecho, uno de los documentos de la OCDE que más influyeron a la hora de marcar las pautas a los responsables políticos se titulaba precisamente así. Basándose en el mito liberal de que los mercados son eficientes, se regulan solos y encuentran el equilibrio si no se les pone ningún tipo de trabas, se puso en marcha un proceso desregulador que, intensificado recientemente en la era ultra-conservadora liderada (es un decir) por George W. Bush, ha desembocado en la grave crisis financiera internacional que hoy padecemos.

   Durante años el invento pareció funcionar. Había pequeñas crisis producto del estallido de pequeñas burbujas para volver enseguida, una y otra vez, al frenesí de ese espejismo llamado crecimiento económico sin límites. Pero cuando la vuelta de tuerca se completó, es decir, cuando el sistema alcanzó su máxima expresión, su propio triunfo lo hizo insostenible. Porque la desregulación conduce a la especulación, y porque un mercado sin reglas externas, al que los teóricos del liberalismo definen erróneamente con expresiones tales como "mercado libre", "libre competencia", etc., en realidad conduce a la concentración y al oligopolio. El sistema ha muerto de éxito.

   La gigantesca burbuja financiera e inmobiliaria que nos ha estallado a todos en la cara hace dos años, no es una crisis coyuntural o pasajera, de las llamadas cíclicas. Es una crisis sistémica, porque se ha llegado a un punto de no retorno que hace imposible retomar sin consecuencias el modelo económico y productivo neo-liberal, ni volver al espejismo desarrollista. Pero esta crisis no es la Crisis, con mayúsculas, porque la desregulación del sistema financiero y la especulación inmobiliaria tampoco son el problema de fondo, sino sólo un síntoma o manifestación del verdadero problema, que viene de mucho antes de los años 80. Y aquí es donde está el peligro, porque cuando pase esta crisis muchos pensarán que podemos volver a las andadas, con tan sólo poner algunas reglas nuevas o hacer ciertos ajustes, pero no cambiar de rumbo a partir de ahora sí traerá consecuencias, y muy graves.

   El problema de fondo es un sistema económico, el productivismo, que ha tocado techo, tanto desde el punto de vista ecológico como desde el punto de vista social, humano. Un sistema basado en la creencia de que la economía puede crecer mientras se dilapida el capital natural (capital que no se tiene en cuenta en ningún balance contable, por lo que en realidad no se sabe si en realidad estamos en pérdidas) y que cree de forma casi religiosa que dicho crecimiento puede ser ilimitado. Una sociedad que vive a crédito, esto es, que vive a costa de una riqueza que todavía no ha generado, que no existe, que sólo se supone que existirá. Y que, puesto que ya ha gastado lo que no tiene, se ve obligada a conseguirlo a cualquier precio, dilapidando más capital natural, o incluso sacrificando capital humano si es preciso, y literalmente robando a las generaciones futuras.

   La actual crisis financiera es el primer aviso de la inviabilidad del modelo, una vez alcanzada su masa crítica. Pero la palabra crisis también significa oportunidad, así que haríamos bien en escuchar el aviso y empezar a trabajar en los cambios económicos y sociales que urge afrontar y a exigir dichos cambios a quienes dicen representarnos. Ha llegado la hora de plantear un nuevo contrato social, otro "new deal", como el propuesto por Los Verdes, que sustituya al todavía vigente pero ya caduco. En caso contrario, tras esta crisis podremos vivir un período de aparente retorno a la "prosperidad", al mal llamado "crecimiento", pero justo después nos llegará el segundo aviso, y ese será mucho más desagradable, pues nos llegará en forma de crisis de recursos. Comenzará con el petróleo (la Agencia Internacional de la Energía ya ha previsto un colapso del suministro para 2015) y su primer efecto será la hiperinflación. Eso sería sólo el principio de la Crisis, con mayúsculas, pero lo dejaremos aquí, para no parecer demasiado agoreros.


EL APOYO MUTUO
Jesús Gómez Romero, activista social y miembro de Los Verdes de Extremadura
                                    "Por fortuna,  Kropotkin no fue nunca Catedrático de Universidad"
Carlos Díaz

   En estos momentos de crisis -que mejor sería llamarlo de otra manera- nos  puede venir bien hacer una pequeña mención de algunas de las “teorías para la práctica” del anarquismo. Digo para la práctica, porque son fáciles y además nadie nos impediría vivirlas. El Apoyo Mutuo es un libro que escribió Piotr Alexeyevich Kropotkin. Desde aquí homenajeamos a este libro, al autor, a la Editorial Xero-Zyx y a Carlos Díaz que lo prologa y lo presenta. Esta fue la edición de abril de 1978. No sabemos si habrá salido alguna otra desde entonces.

   Lo que sí es verdad es que este libro nos descubre que las soluciones a problemas inmediatos, -o mejor y más claro todavía-, que el inicio de actitudes revolucionarias es mucho más sencillo que lo que nos hacen creer quienes están hablando continuamente de revoluciones globales.

   Comencemos por el principio: esto que vivimos hoy en el mundo capitalista no es una crisis. Esto es la explotación clásica del hombre por el hombre, lo que pasa es que como se están robando entre ellos lo llaman crisis. Claro, las gentes que dirigen el sistema, el capitalismo y los estados, nunca aceptarán que en nuestra sociedad existan “explotados y explotadores”. Lenguaje este de cuando la izquierda no estaba gobernando, no estaba en el poder, no estaba en los escaños…  Culpan a la palabra crisis de casi todo, pero pagamos los ciudadanos a los explotadores a los que se les queda la caja vacía, porque otro explotador se llevó lo que había dentro.

   Pero, por otra parte, si las organizaciones obreras están cada día más enamoradas del poder, o sea, si partidos parlamentarios, sindicatos oficialistas así como ONGs bien subvencionadas sólo intentan, día tras día, buscar soluciones mágicas que vengan, precisamente, de los culpables, de los explotadores, de los capitalistas que roban a otros capitalistas, creemos que estas organizaciones, aunque sean de izquierdas, se han convertido en la esencia para el mejor funcionamiento del Capitalismo. Pues nunca vendrá la solución de los culpables. Otra cosa muy distinta será que las prestaciones sociales tendrán que ser cada día mayores y éstas si que vienen de los que gobiernan el mundo.

   Pero, ¿se puede hacer algo fuera de los burócratas de la izquierda? Si. Ya hay muchas gentes y otras organizaciones que trabajan para autogestionar proyectos, llevar a cabo acciones solidarias y  practicar el cooperativismo libertario. ¿Quién mejor que la CNT para hablar y contar sus experiencias históricas e ilusionar a los ciudadanos?

Decía Karl R. Popper “…cómo va a solucionar el Estado los problemas de la sociedad, si es él el que los crea…”

   Kropotkin habla en este libro El Apoyo Mutuo de la ayuda mutua de los animales, de la ley de la naturaleza como principal condición para un desarrollo  sostenible, de la ayuda mutua de los salvajes,  y la supuesta guerra de cada uno contra todos, de la ayuda mutua entre los bárbaros, de la ayuda mutua en la ciudad medieval, de la ayuda mutua en la sociedad moderna (comunas, etc.) Habla también de las mariposas, de las libélulas, de las hormigas, de la ayuda mutua de los gorriones, de cómo ayudan las aves grandes a las pequeñas en las migraciones. Continúa  con el origen de la familia, del mercado en la ciudad  medieval, de las comunas de Inglaterra, de la ayuda mutua que existía en aldeas de Holanda. Y termina este gran libro, que yo lo denomino como único y esencial para que nuestra sociedad pueda mantenerse en el tiempo (eco-sostenible) hablando sobre las cooperativas de Rusia.

   Yo sólo pretendo hoy, en este pequeño artículo,  proponer y ayudar para que estas ideas  sean el eje principal de  todas las personas que luchan para cambiar la sociedad desde abajo. Ahora les toca a ellos: anarquistas, descontentos que buscan su lugar para cambiar las cosas, y otros ciudadanos que no desean en principio etiquetas,  pero que sí están dispuestos a reunirse para hablar,  manifestarse o vivir de otra manera. También los militantes de CNT, hablan de esto y lo practican. Volver al cooperativismo es fundamental en la fórmula que sea. Por lo menos, históricamente la CNT tiene una práctica;  hoy no estaría mal la construcción de proyectos sensatos, de autogestión y eco-sostenibles. Con todo esto no quiero dar la impresión de olvidar con las reivindicaciones, con la denuncia a los depredadores y con la divulgación de las ideas de cada uno.

 

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