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ECOLOGÍA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA AUTOGESTIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN ECONOMÍA SOSTENIBLE JUSTICIA SOCIAL E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES DEFENSA DE LA DIVERSIDADECO-FEMINISMO NO VIOLENCIA EL PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD
ECOLOGÍA

Quienes piensan que la degradación del medio ambiente o la sobre-explotación de los recursos son problemas "menores", ignoran que el ser humano forma parte de la naturaleza y depende de ella para sobrevivir. Es imperativo preservar el equilibrio ecológico y que aprendamos a vivir dentro de los límites de nuestro ecosistema, renunciando al despilfarro y empleando procesos productivos limpios: tecnologías no agresivas, eficiencia energética, reciclaje, agricultura ecológica, etc. Todos tenemos esta responsabilidad, y es necesario que el cambio de rumbo se produzca tanto en el terreno político como en el ámbito de nuestro estilo de vida cotidiana.

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA La participación directa de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas que afectan a sus vidas debe ser el fundamento de todo sistema democrático. En una democracia saludable, los electores no deberían estar sometidos a la voluntad de sus representantes; éstos, más bien, tendrían que responder ante la gente que los elige. Frente a la tecnocracia, defendemos la creación de cauces para incrementar la participación pública en los asuntos de gobierno. Frente a la burocracia, imaginación y compromiso.
AUTOGESTIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN En un mundo globalizado, las estructuras socio-económicas e institucionales son cada vez más grandes y complejas. Este "gigantismo" las hace ineficientes y favorece la concentración de poder en unas pocas manos. Es preciso descentralizar la gestión y crear infraestructuras de un tamaño compatible con las necesidades del individuo para preservar la democracia y la igualdad de oportunidades. Las decisiones de poder deberán tomarse a nivel local siempre que sea posible.
ECONOMÍA SOSTENIBLE

Una economía sostenible es aquella que garantiza el equilibrio ecológico y la justa distribución de la riqueza. Si se incluyesen los costes ambientales en los balances contables, comprobaríamos que el actual sistema económico es insostenible y que no está creciendo en absoluto: despilfarra el capital natural, hipoteca el futuro y es incapaz de proporcionar una adecuada calidad de vida a toda la población. Frente a un modelo irracional que derrocha recursos naturales mientras "ahorra" en recursos humanos, defendemos un modelo basado en la productividad de las materias primas y de la energía, y una economía social que favorezca las estructuras productivas intensivas en mano de obra.

JUSTICIA SOCIAL E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES La economía tiene que estar al servicio de las personas, y no al revés, como sucede ahora. Todo ser humano debería tener la oportunidad de beneficiarse por igual de los recursos que nos proporcionan la sociedad y la naturaleza, sin importar su condición social, sus limitaciones personales o su lugar de procedencia. La competitividad debe ser sustituida por la cooperación como base de las relaciones humanas. Para ello es preciso dejar de pensar en términos de rentabilidad económica y empezar a atender a criterios de utilidad social, adoptando medidas concretas y efectivas en favor de las personas y los colectivos que se encuentran en una posición más débil.
DEFENSA DE LA DIVERSIDAD En un ecosistema, natural o humano, la diversidad es una fuente de riqueza y una garantía de superviviencia. Por esto, del mismo modo que es necesario preservar la biodiversidad del planeta para mantener el equilibrio ecológico, es importante valorar y respetar la diversidad cultural, étnica, de orientación sexual, ideológica o espiritual de las personas. No como una simple expresión de "tolerancia", sino desde el convencimiento de que la diversidad es un instrumento imprescindible para el desarrollo humano y para el progreso y la excelencia de la sociedad. El racismo, el sexismo y toda clase de discriminación, incluidas las más sutiles, deben combatirse desde esta perspectiva.

ECO-FEMINISMO

Más allá de la mera igualación de derechos dentro de un sistema social basado en los valores patriarcales tradicionales, el eco-feminismo defiende la necesidad de romper con la ética cultural de dominación masculina y sustituirla por una cultura que integre los valores y actitudes históricamente femeninos, respetando y estimando las diferencias de género.

NO VIOLENCIA

Para lograr la paz global, es imprescindible la creación de organismos internacionales cuya finalidad principal sea la acción humanitaria y la cooperación, además de la defensa de quienes requieran ayuda. Pero la paz no es el fin, sino el camino. Debemos incorporar la no-violencia, la suavidad y la ternura a nuestra vida cotidiana (incluso en la actividad política), siendo conscientes de que es el mejor medio posible para resolver los conflictos. Defendemos la resistencia pasiva y la desobediencia civil, cuando son necesarias, como medios legítimos y eficaces de oposición.

EL PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD

Para el ser humano, es una obligación moral ser consciente de que todos sus actos tienen consecuencias, aunque éstas no sean apreciables a corto plazo o en su entorno inmediato. En el ámbito individual, debemos tener en cuenta que con nuestros hábitos cotidianos, nuestras pautas de consumo y nuestras acciones -o inacciones- estamos decidiendo qué clase de sociedad o de medio ambiente tendremos. En el ámbito colectivo, toda decisión política o económica debe ser medida cuidadosamente, evaluando sus posibles consecuencias y aplicando en caso de duda el principio de precaución (por ejemplo, en lo concerniente al control de la biotecnología).
 



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