| Sumario de Verdetierra |
|
|
ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO Felipe Martín, portavoz de Los
Verdes de Extremadura Está probado científicamente que el cambio climático, a nivel de eras geológicas, es un proceso que viene produciéndose en la Tierra desde épocas remotas y que se ha manifestado mediante la sucesión de fases cálidas con otras más frías, siendo muy conocido y estudiado el fenómeno de las glaciaciones. Las causas que hasta hace poco han producido esta alternancia hay que atribuirlas a factores naturales. No obstante, en la actualidad se ha constatado, con un amplio consenso científico, que se está produciendo un cambio climático mucho más acelerado que los acontecidos en el pasado. El origen de esta evolución se encuentra en los modos de producción y consumo insostenibles en los que se fundamenta el sistema económico actual. El propio Instituto Nacional de Meteorología en Extremadura reconoce (diario HOY, 31 de agosto de 2003) que un fenómeno como los aproximadamente 15 días de intensas y elevadas temperaturas habidas en Extremadura en la primera quincena de agosto pasado han sido anormales por su largo periodo superando los 40 grados diariamente, mientras por otra parte -si bien el fenómeno de las temperaturas no lo estiman como propio del cambio climático, aunque sí anormal-, sí consideran propio del cambio climático la fuerza e intensidad de algunas fenómenos de "gota fría" (cada vez tormentas más fuertes con elevadas precipitaciones en pocos minutos, acompañadas de un incremento del granizo) que no son propias de ésta nuestra Extremadura que hasta no hace mucho tenía sus lógicas tormentas de verano que venían en "refrescar" el ambiente y con ello aliviando las temperaturas. Este proceso de cambio climático, y la velocidad a la que se está desarrollando, tendrá graves efectos negativos sobre el medio ambiente (incremento de la temperatura, retroceso de los hielos y glaciares con la consiguiente elevación del nivel del mar, lluvias torrenciales, sequías pronunciadas, etcétera) y la salud (extensión de enfermedades víricas), además de provocar importantes consecuencias sobre los diferentes sectores económicos como el turismo, la agricultura, etcétera. Por ello, resulta cada vez más urgente una actuación global enfocada a reducir las causas de origen antrópico que están acelerando el proceso y paliar, en la medida de lo posible, sus efectos. Lamentablemente, a nivel práctico no se están produciendo los avances deseables, debido a la insolidaridad de países como Estados Unidos, Japón y Australia, que se niegan sistemáticamente a asumir los compromisos de reducción de emisiones de gases con efecto invernadero, necesarios según la comunidad científica. La política energética y de crecimiento económico del actual Gobierno del Partido Popular, como la anterior del PSOE, han venido actuando como verdadera rémora y furgón de cola de los acuerdos de la Unión Europea al exigir incluso el derecho a aumentar las emisiones bajo el pretexto de un menor nivel de desarrollo de nuestro país con respecto al conjunto de la UE. Desde la Comunidad Autónoma de Extremadura también es posible y deseable actuar con visión de futuro en el marco y como complemento de las iniciativas legislativas que se vienen debatiendo y aprobando con carácter más próximo e inmediato, intentando con ello reconducir las actuales pretensiones del Gobierno del Partido Popular y erradicar, de una vez por todas, el falso concepto que relaciona altos niveles de emisión con un mayor desarrollo. Resulta pues urgente y necesario comprometerse en la puesta en práctica de medidas necesarias para paliar los efectos del cambio climático de manera proporcional a su grado de responsabilidad en las causas. Introducir, con carácter prioritario, en los planes de infraestructuras de transporte, así como en el conjunto de los planeamientos territoriales promovidos por las diferentes instituciones públicas y privadas de la Comunidad Autónoma de Extremadura criterios para impulsar políticas de transporte sostenibles -especialmente se hace necesario como se viene repitiendo una y mil veces desde todos los sectores políticos y sociales una urgente mejora en la infraestructura del ferrocarril-, en base a reducir las necesidades de transporte privado y potenciar la utilización de sistemas de transporte colectivo, atendiendo con ello a una mayor eficacia en función de su consumo energético, sin que por ello haya que desmerecer o no admitir los importantes logros en infraestructuras viarias (excepto la regresión habida en el ferrocarril) alcanzadas en Extremadura en los últimos años. No digo con ello que no hubiera sido deseable ya que la N-630 estuviera terminada y en pleno funcionamiento, sino que no podemos apostar exclusivamente por fomentar el desarrollo del automóvil, pese a los avances habidos en la cada vez menor contaminación del vehículo a motor que se ve mermada por el increíble aumento del parque automovilístico. Digo que hemos de apostar más y más por el transporte colectivo, además de por el menos contaminante. En base pues al fomento del transporte sostenible, a la reducción y una mayor eficiencia en la utilización de la energía, y al necesario fomento de las energías renovables (solar, eólica...), Extremadura también debe colaborar con los proyectos y programas destinados a lograr en el plazo de ocho a quince años la reducción de un 20 por ciento de la emisión de gases que producen el efecto invernadero con respecto a los emitidos en 1990, según los datos de consumo disponibles por la Unión Europea y el Gobierno central. En ello también nos va gran parte de nuestro futuro. |
||
| Sumario de Verdetierra | Página de inicio | |